Acero afilado
segando
las frescas ortigas
de un parral
abandonado
desde su prisión
vocifera aullidos
el guardián inquieto
eternos senderos
agrietados
por el paso del tiempo
a lo lejos
los montes dan a luz
una luna bañada
en oro y nácar.
Frío.
Aquí
nace hoy
un recuerdo.
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