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viernes, 13 de febrero de 2015

Invierno en Sol



Puerta del sol
Frente a su ruidosa fuente que enmudece inclemente las súplicas de los olvidados indigentes.

Puerta del sol
Escaparates rebosantes de comida y los vagabundos peregrinando a sus puertas doradas.

Puerta del sol
Donde la mugre, el hedor y el juicio del pavimento me asfixian.

Puerta del sol
Donde me siento extraño, sobrecogido, desorientado por las sirenas y el trafico y los mariachis que me taladran el cráneo con precisión cirujana.

Puerta del sol
Donde los perros mendigos ponen a prueba su lealtad.

Puerta del sol
Indiferencia, materialismo, faraónicas pantallas de paradisiacas promesas caribeñas.

Puerta del sol
Y los maderos acosando, y los secreta amenazando e identificando a los valientes que un día dejaron su hogar por la promesa incierta de una hogaza de pan.

Puerta del sol
Apretando los puños, mordiendome el labio, sofocando el rugido porque yo también soy un puto sin papeles.

Puerta del sol
Donde me cago en tu globalización bananera Madrid, te bajas los pantalones con los guiris olvidándote de quienes un día bautizaste, eres una puta ingrata.

Puerta del sol
No me llegan las monedas, no me llega el alma para fragmentarla en tantos trozos que pueda compartir con todos un mísero alivio a sus pesares y mi corazón sufre.

Puerta del sol
Donde me siento tan solo, inmensamente solo ahogándome en medio del vórtice donde arremolinan y confluyen todos los mares de gente de España.